jueves, 21 de octubre de 2010

Día triste

Hay días malos, pero son sólo eso:
días malos y pasan.
Hay días con angustia que nos aprieta el pecho
que nos sentimos inseguros y agobiados
pero son sólo eso:
días de angustia y pasan.

Pero los días tristes nos derrotan, nos pegan fuerte.
La tristeza nos instala en el rostro
y tiene hasta un color oscuro brumoso
y lleva sensación de frío.
Cuando llega un día triste duele el cuerpo
duele harto: la espalda, los hombros, las piernas...
uno anda como atontada de pena y cansada
con la lágrima a punto de saltar sin motivo.
Un día malo pasa, un triste día se queda
y lo sacamos del cajón de vez en cuando
cada vez que se nos repite la experiencia,
se repiten las palabras tristes,
se repiten los gestos tristes
se repiten las miradas tristes y
hasta se repiten los sonidos tristes,
puede ser traición, desamor o humillación
entonces todo vuelve
¡Vuelve el día triste!
sale de la famosa caja debajo de la cama
se instala de nuevo en nuestro rostro
y nos quedamos sentados contemplando
contemplando y sintiendo deslizarse
la antigua lágrima.


5 comentarios:

Alma Mateos Taborda dijo...

Hay días así, menos mal que pasan y vuelve la luz al alma. Muy lindo post. Un abrazo.

Mery Larrinua dijo...

Esos dias tristes...se hacen tan largos.....
besos

incal dijo...

yo los suelo llamar"un día de esos",quisiera yo tener tu don poético para poder decirlo como tu...

Besos.
LUIS

Ismael Cruceta dijo...

Muy bonitas tus palabras, y muy tristes también.
Yo estoy de acuerdo, pero al final los días tristes también pasan y sólo queda la luz y su leve recuerdo.


Muchos besos!!!

Ricardo Miñana dijo...

Siempre hay dias mejores y peores en la vida, hermosa la poesia.
un placer pasar a leerte.
que disfrutes el fin de semana.
un abrazo.