Cuanto más bella es la vida
más feroces sus zarpazos,
cuantos más frutos consigo
más cerca estoy de perderCarlos Goñi
¿Qué te pasa? - ¡Quiero que me quieras! -
Cuando era pequeña y se enfermaba, le servían la comida en cama sobre una bandeja negra con diseños chinos de color dorado, con árboles, casitas y hombrecitos pescando...también aves en las rámas que cubrían el fondo. Imaginaba que estaba dentro de la bandeja y jugaba, saltando de rama en rama, pescaba con el hobrecito y escuchaba el canto de las aves...era un mundo feliz.
A veces cuando una pena le invade, recuerda la bandeja y desea, desea angustiadamente estar dentro de ella, saltando entre sus ramas y cobijarse en esa pequeña casita china...
Sólo en su mente se repetía: -Cuesta mucho ser grande -
Tengo pena de no crecer,
de mantener ilusiones juveniles
de vagabundear por mi propio corazón
de no aceptar esos pactos de adultos
esas reglas tácitas... de no hacer preguntas
de creer... de querer creer, aunque no crea
Y me callo y no pregunto
por temor a romper el hechizo
y me escabullo entre las sábanas del silencio
cuando la desconcentración cobró fuerte
y la pena se me aferró a la garganta
cuando no quería más nada
EL exclusivo mundo de los amantes
¿cuando termina?
Cuando uno de los dos se enamora
y tiene la cobarde valentía
de largarse, sin decir más nada
de abandonar una carrera que nunca
quiso librar...
porque competir en el amor
es una tarea ardua
y se puede a los quince, a los veinticinco
a los treinta...
pero pasado eso, el tiempo apremia
y no hay minutos suficientes para devolverse
el camino es sólo hacia adelante
buscando...
toc, toc, toc...
hay alguien allí?