
Enseñar no es una función vital, porque no tienen el fin en sí misma; la función vital es aprender.Aristóteles (384 AC-322 AC) Filósofo griego.
2.- Estoy en la última fila del auditorio y escucho atentamente a una alumna que dice: debemos ayudar a los niños de Reñaca alto, no porque debamos ser solidarios y caritativos...debemos trabajar por ellos porque es nuestra responsabilidad, debemos hacerlo porque hemos recibido una educación de calidad y eso nos compromete a hacer algo. Rodó por mis mejillas una lágrima, conozco a esa mujer desde los 12 años y ya tiene 17.
3.- Un chico se me acerca y me dice: ud. sabe que estoy con depresión, entonces no le pude dar la prueba... Sus padres se separaron...nunca le he visto amargado, irritado, mal genio o triste, siempre me recibe con una sonrisa.
4.- Entro al casino y un alumno deja de comer y se pone de pie, para saludarme y darme un abrazo. Joaquín, quien fue mi alumno cuando tenía 12 años, siempre muy serio, estudioso y uno podría decir hasta despectivo, nunca una sonrisa, siempre nota excelente (7). Este año ingresó a una comunidad conmigo. Me dio un lugar en su corazón.
5.- Atravieso el patio del antiguo colegio, cabizbaja y con un ademán cansado, de pronto baja de una galería una alumna y me dice : - que le pasa, la noto triste - . Le respondo -nada, sólo estoy cansada - Me dice -cuídese profe -. Fue hace unos cinco años y estaba pasando una de las etapas más tristes de mi vida, esa conversación me ayudó a vivir el día.
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